Inma nunca decepciona. Cuando voy a abrir alguno de sus libros siempre es porque sé que van a ser un abrazo al corazón. Bajo mi punto de vista, no son sólo simples libros de romance, sino que son también de autoayuda. No sé cómo lo hace, pero siempre me siento tan identificada con alguno de sus personajes… (por no decir con casi la mayoría). Y sus personajes, evidentemente, no son planos, sino que tienen muchas capas de haber pasado por muchos de los traumas por los que pasan, sobretodo los adolescentes, hoy en día. Es muy Gen-Z, por decirlo de alguna manera.
Me ha encantado cómo he conseguido conectar de unas formas u otras con absolutamente todos los personajes. Hay otros libros suyos en los que hay una persona que es claramente un villano, pero en este me ha sorprendido, porque al igual que en la vida real, no todo es blanco o negro, sino que todas las personas tenemos nuestras luces y nuestras sombras.
También me ha gustado tanto porque creo que cada vez que abro alguno de los libros de Inma es como si la vida me indicara el momento perfecto para hacerlo. Muchas de las cosas que me están pasando ahora mismo, las he visto reflejadas en el libro, y me han hecho sentir que no estoy tan sola en este mundo, o que hay más personas por ahí que han pasado o están pasando por la misma situación que yo. Con sus libros siento un peso menos, un alivio, el sentirme escuchada y comprendida. Por eso digo que podrían considerarse también libros de autoayuda, porque esos personajes pasan por los mismos problemas que tú, problemas reales, y salen de esas situaciones, de forma que te hacen ver a ti que todo tiene solución, hasta los problemas que crees imposibles de arreglar.
Además, siempre digo que la pluma de Inma es maravillosa. No porque sea muy recargada o muy elegante, como podría ser por ejemplo la pluma de Alice Kellen, sino porque es una pluma muy simple, sin llegar a ser vulgar, pero lo justo para hacerte conectar más con los personajes; sentir que estás más cerca de ellos y que puedas verte reflejada en lo que les pasa. Es todo como un círculo (el genuinismo de sus personajes, la naturalidad de lo que viven los mismos y la simplicidad y cercanía de su pluma).
Gracias Inma por comprender tanto a las personas y acercar problemáticas y temas tabú tan importantes a todo el mundo.